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Craft14 de septiembre de 20264 min de lectura

Un pie de foto con principio, nudo y desenlace

Un buen pie de foto no necesita ser largo. Necesita una forma pequeña: algo era de una manera, algo pasó, ahora es de otra.

La gente recuerda las historias y olvida los anuncios. No necesitas una publicación larga para contar una. Bastan tres momentos.

Los tres momentos

  1. 1Cómo estaban las cosas. Una frase de planteamiento: el problema, el plan o el punto de partida.
  2. 2Qué pasó. El giro: lo que salió mal, cambió o te sorprendió.
  3. 3En qué quedó. El resultado y una cosa que el lector pueda llevarse.

Un ejemplo, en esbozo

«Teníamos tres semanas para terminar cuarenta pedidos. La impresora se estropeó el primer lunes. Pedimos una prestada a un vecino, trabajamos de noche y mandamos la última caja el día veinte. La próxima vez reservaremos una segunda impresora en enero.» Cuatro frases, una forma y una lección.

Mantenlo pequeño y concreto

  • Un momento, no toda la historia.
  • Un detalle con nombre —el vecino, el lunes, el número— lo hace creíble.
  • El final puede ser modesto. Un resultado pequeño y cierto gana a uno grande que no lo es.

Cuándo no

No todas las publicaciones necesitan una historia. Un precio, un horario o un enlace pueden ser simplemente eso. Usa la forma cuando quieras que algo se recuerde.

Lee el pie de foto y pregúntate qué pasó en él. Si nada, es un anuncio: está bien, pero llámalo así.

Deja de mirar el reloj. Déjate llevar.

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