Los generadores de imágenes ya son lo bastante buenos como para que una cuenta pequeña tenga una imagen distinta en cada publicación. La pregunta no es si usarlos, sino para qué, y si quienes miran la imagen se sentirían engañados si lo supieran.
Dónde están bien
- Ilustración: un concepto, un ambiente, un fondo para texto.
- Decoración que claramente no es una fotografía de tu trabajo.
- Borradores e ideas para que una persona los haga bien.
Dónde no
- Todo lo que haga las veces de prueba: el resultado de un producto, un antes y después, un cliente, una reseña, un lugar donde dices haber estado.
- Imágenes de personas reales que no han aceptado salir.
- Tu propio producto, si el comprador va a recibir algo que se ve distinto.
Di qué es
Las redes han empezado a pedir una etiqueta en el contenido realista generado con IA, y las reglas difieren de una a otra y siguen cambiando, así que consulta el requisito actual de cada red. Más allá de las reglas, una mención breve, «ilustración hecha con IA», no cuesta nada y mantiene la confianza.
Revisa el resultado
- Las manos, los dientes, el texto y la letra pequeña son donde los generadores aún se equivocan. Mira de cerca antes de publicar.
- Guarda el prompt y el archivo original. Si se cuestiona una imagen, podrás mostrar cómo se hizo.
- La situación legal sobre quién es dueño de una imagen de IA es incierta en muchos lugares. No construyas un logotipo sobre una sin asesoramiento.
Pregúntate si un cliente habitual se sentiría engañado al enterarse. Si es que sí, usa una fotografía real.
