Publicas el lanzamiento, va bien, y después alguien que te sigue de cerca pregunta cuándo sale. No es que no preste atención. Una publicación llega a una porción del público, y la porción es más pequeña de lo que cualquiera supone.
Por qué repetir da apuro
Porque has visto tu propia publicación veinte veces mientras la hacías. Para ti es noticia vieja antes de salir. Para casi todos los demás aún no ha pasado.
Una secuencia que no suena a repetición
Cuenta lo mismo desde otro ángulo cada vez y deja de ser una repetición para convertirse en una historia por partes.
- 1El hecho: esto existe, y cuándo
- 2La factura: un detalle del proceso, que es otra publicación sobre lo mismo
- 3El motivo: por qué existe, para qué, para quién
- 4El recordatorio: corto, el mismo día, sin disculpas
- 5El después: qué pasó, quién vino, qué dijeron
Cinco publicaciones, un tema, y nadie las ve como cinco anuncios, porque cuatro tratan en apariencia de otra cosa.
Qué lo vuelve pesado
- La leyenda y la imagen idénticas, más de una vez
- Nada más en medio: un feed que es solo campaña
- Una urgencia que no era cierta: tres publicaciones de «última oportunidad» enseñan a ignorar la cuarta
Espácialas con publicaciones normales. Los anuncios caen mejor sobre un fondo de trabajo corriente, y la cuenta sigue mereciendo la pena cuando el lanzamiento termina.
