La mayoría de quienes dicen que se les han acabado las ideas no las han agotado. Las tuvieron en la ducha, en el autobús y en mitad de una conversación, y las perdieron. Un hábito de capturar resuelve más que una lluvia de ideas.
Un solo sitio, siempre contigo
- Una aplicación de notas en el móvil, un chat fijado contigo mismo o una libreta pequeña. Elige una.
- Ponla donde la abras cada día.
- No organices en el momento de capturar. Solo apunta.
Qué capturar
- Preguntas que hacen los clientes, con sus palabras.
- Cosas que has explicado tres veces este mes.
- Un momento del trabajo que te hizo sonreír o maldecir.
- Una fotografía que hiciste y no sabías qué hacer con ella.
Escribe lo bastante para que sirva después
«Idea sobre precios» no significará nada dentro de dos semanas. «Por qué la talla pequeña cuesta casi como la grande: mostrar lo que cuesta la caja» sí.
Convierte las migajas en publicaciones, cada semana
- 1Una vez por semana, lee la lista.
- 2Elige las tres que aún te interesan.
- 3Escríbelas como borradores y ponlas en el calendario.
Poda
Borra lo que ya no te interese. Una lista de doscientas ideas viejas desanima tanto como una vacía.
Pon hoy una idea en tu lista. El hábito vale más que la idea.
