Un evento es un buen motivo para publicar, pero el día en sí es el momento más ajetreado y menos fiable para hacerlo. Estás hablando con gente, montando cosas y mirando el reloj. Planifica las publicaciones alrededor del evento y mantén ligero el propio día.
Un plan sencillo
- 1Una semana antes: anúncialo, con la fecha, el lugar, cómo participar y cuánto cuesta.
- 2El día antes: envía un recordatorio, con los detalles prácticos que la gente necesita.
- 3Durante: unos pocos momentos en directo, publicados desde el móvil.
- 4En los dos días siguientes: da las gracias a todos y comparte lo que ocurrió.
Antes
- Pon lo esencial en la primera línea: qué, dónde y cuándo.
- Da a la gente un solo enlace para entradas o inscripciones y pruébalo.
- Si hay una etiqueta o un hashtag del evento, di cuál es.
Durante
No intentes cubrirlo todo. Elige dos o tres momentos que muestren cómo se vivió y publícalos desde el móvil según ocurren. Las actualizaciones en directo conviene hacerlas a mano, porque los planes cambian el día mismo y una publicación programada puede resultar errónea cuando salga.
Después
El agradecimiento es la publicación que la gente recuerda. Nombra a quienes ayudaron, muestra unas cuantas de las mejores fotos y di qué aprendiste o qué viene después. Comparte las fotografías que hicieron otros solo con su permiso y atribúyeselas.
Programa lo que puedas
El anuncio, el recordatorio y el agradecimiento pueden escribirse de antemano y programarse, lo que te deja libre el día del evento. Esa mañana revisa la cola por si algo ha cambiado, como una hora, un lugar o un ponente cancelado.
El día antes del evento, lee cada publicación que siga programada para esa semana. Una hora equivocada en un recordatorio cuesta más que el esfuerzo de comprobarla.
