El primer mes fija hábitos, no cifras. Trátalo como una prueba de si puedes seguir adelante y una oportunidad de aprender a qué responden tus primeros cincuenta lectores.
Semana uno: que el perfil tenga sentido
- Un nombre y una foto que se reconozcan en miniatura.
- Una biografía que diga qué haces y para quién.
- Un enlace y un sitio al que lleve.
- Unas nueve publicaciones ya subidas, para que un primer visitante vea una obra y no una página vacía.
Semana dos: elige un ritmo
Decide con qué frecuencia publicarás —dos o tres veces por semana es más que suficiente— y ponlo en un calendario. Escribe una semana cada vez. Un ritmo que puedes mantener gana a un arranque entusiasta que se agota.
Semana tres: habla con la gente
- Responde a todos los comentarios y mensajes.
- Deja comentarios de verdad en cuentas de tu sector, de los que escribirías aunque nadie los viera.
- Haz una pregunta en una publicación y lee las respuestas.
Semana cuatro: lee lo que pasó
Mira qué publicaciones recibieron respuestas, guardados o visitas al perfil. Escribe una frase sobre lo que tienen en común. Decide una cosa que hacer más el mes que viene.
Qué saltarse
- Seguidores comprados. Nunca responden y hunden tus cifras.
- Publicar a diario si no puedes mantenerlo.
- Compararte con cuentas que llevan años en marcha.
Al cabo de treinta días, el éxito es una cuenta en la que sigues disfrutando publicando, no una cifra.
