Los hashtags pesan menos que antes y siguen haciendo dos cosas: decirle a la red de qué va una publicación y ponerla delante de quien sigue el tema y no la cuenta.
Tres tamaños, mezclados
- Dos o tres grandes: el tema, como lo llama todo el mundo. Mucho tráfico, vida corta.
- Tres o cuatro medianos: el nicho, la técnica, el material. Donde de verdad te pueden ver.
- Dos pequeños: tu ciudad, la etiqueta de tu propia serie. Casi nadie, pero el nadie correcto.
Cómo encontrar los medianos
Abre tres cuentas que admires de tu campo y lee sus etiquetas en diez publicaciones. Las que se repiten en las tres son el vocabulario de tu rincón. Escribe cada una en el buscador y mira qué sale: si las publicaciones principales se parecen a las tuyas, quédatela.
Una lista por tema
Un conjunto por cada uno de tus tres o cuatro temas, guardado donde puedas pegarlo. Rota un par cada mes para que el mismo bloque no aparezca bajo todas las publicaciones.
Ponlas al final del texto, tras un salto de línea, o en el primer comentario: cualquiera de las dos vale. Lo que no vale es un texto que sea solo etiquetas.
