Diseñar cada publicación desde cero es lento, y hace que un feed parezca una colcha de retales. Unas pocas plantillas arreglan ambas cosas: tomas las decisiones una vez y cada publicación posterior las hereda.
Decide las partes fijas
- Dos o tres colores y dos tipografías, y nada más.
- Márgenes que mantengan las palabras lejos de los bordes.
- Dónde va el logotipo, si lo hay, y de qué tamaño.
- Un tamaño que encaje donde publicas. Consulta la recomendación actual de cada red en vez de fiarte de un artículo antiguo.
Haz de tres a cinco diseños
- 1Una fotografía con una línea corta de texto.
- 2Una tarjeta solo de texto para una cita, un consejo o una cifra.
- 3Un antes y después o una comparación lado a lado.
- 4Una diapositiva de apertura para carruseles, para que una serie parezca una serie.
Deja espacio para respirar
Una plantilla es un marco, no una jaula. Las fotografías sencillas sin texto también forman parte del aspecto. No pongas el mismo gráfico sobre todo.
Mantén ordenados los archivos
Guarda las plantillas en una carpeta con nombres sencillos y ten al lado las tipografías y una nota con los valores de los colores. Cuando te ayude otra persona, o cambies de ordenador, no tendrás que reconstruir el aspecto a partir de capturas de pantalla.
Revísalas dos veces al año
Mira toda la cuadrícula. Si un diseño se salta siempre, déjalo. Si sigue apareciendo una necesidad nueva, añade uno.
Tapa el texto de tus últimas nueve publicaciones y mira las formas. Si parece que van juntas, las plantillas funcionan.
