Entender lo que piensas cuesta una hora. Escribirlo, diez minutos. Luego sale una vez, llega a una fracción de la audiencia, y la hora está gastada.
La misma idea desde cinco lados
- 1La afirmación: decirla directamente, en una publicación
- 2La prueba: el ejemplo que te convenció a ti
- 3La objeción: lo que diría alguien sensato en contra, y la respuesta
- 4El cómo: la versión práctica, por pasos
- 5La historia: cuándo lo entendiste; eso es lo que recordarán
Cinco publicaciones, una idea, y nadie lo lee como repetición, porque cuatro de ellas tratan por fuera de otra cosa.
Sepáralas en el tiempo
No cinco días seguidos. Varias semanas, intercaladas con otras cosas, para que la cuenta se lea como una cabeza y no como una campaña. La pausa además deja ver cuál de las versiones funcionó.
Y entre redes, no solo en el tiempo
La misma idea es un párrafo en Threads, un carrusel en Instagram, un minuto hablando en TikTok y un mensaje largo en Telegram. Una idea, cuatro formas nativas, y eso no se parece en nada al mismo texto pegado cuatro veces.
Lleva una lista de las ideas que ya tuviste. Casi todo el mundo reescribe por accidente su mejor idea una vez al año; la lista convierte ese accidente en decisión.
