Un vídeo vive dos vidas. En el feed se reproduce. En tu perfil, en los resultados de búsqueda y en las listas de sugerencias es una imagen fija —la portada— y, para quien decide si lo ve, esa imagen es el vídeo. La mayoría de la gente nunca la elige; la aplicación escoge una.
Qué hace que una portada funcione
- Una cara o un sujeto claro, grande y enfocado. Un fotograma borroso en pleno movimiento no le dice nada a nadie.
- Pocas palabras, grandes. Si añades texto, que sean tres o cuatro palabras que nombren el vídeo, no una frase.
- Contraste con la cuadrícula de alrededor. Una portada que se parece a las vecinas desaparece.
- Una promesa que el vídeo cumple. Una portada que engaña gana una visita y pierde a un espectador.
Mantenla dentro del centro seguro
Las cuadrículas de perfil recortan las portadas, y la forma del recorte ha cambiado más de una vez. Un vídeo vertical puede mostrarse como un rectángulo, un cuadrado o un recorte alto según dónde aparezca. Mantén lo importante —la cara, las palabras— en el centro del encuadre y lejos de los bordes, para que sobreviva a cualquier recorte.
Un truco que funciona en todas partes
Haz que el primer fotograma del vídeo sea la portada. Monta una imagen fija —el sujeto, el título— en la primera fracción de segundo, de modo que cualquiera que sea el fotograma que una red elija por defecto, sea bueno. No cuesta nada y no depende de un ajuste que una herramienta ofrece y otra no.
Compruébala en pequeño
Mira la portada al tamaño de una miniatura en el teléfono, a la distancia de un brazo extendido. Si no puedes saber de un vistazo de qué trata el vídeo, cámbiala.
Una portada es un titular. Si no escribirías ese titular, no uses ese fotograma.
